Tragamonedas progresivas

La idea de las tragamonedas progresivas comenzó a gestarse en los años ochenta, cuando los fabricantes de máquinas tragamonedas comenzaron a agregar microprocesadores avanzados a sus juegos. La idea consistía en que dichas máquinas incluyeran botes progresivos. Es decir, que un porcentaje de cada apuesta realizada en la tragamonedas se sumase al bote principal.

El mayor avance de las tragamonedas progresivas llegó en 1986 cuando el fabricante de tragamonedas IGT presentó la primera tragamonedas progresiva interconectada llamada “Megabucks”. La llegada de las tragamonedas interconectadas al mundo de los juegos de casino significó la acumulación de premios realmente grandes a partir de la contribución que cada una de estas novedosas tragamonedas hiciera al bote mayor.

Hoy en día, los botes progresivos interconectados son muy comunes, tanto en casinos online como en casinos tradicionales. El monto a pagar por el bote progresivo es generalmente más alto que cualquier monto que pudiera pagar cualquier máquina tragamonedas por sí sola.

Las tragamonedas progresivas funcionan de forma muy simple. Cada vez que un jugador de tragamonedas presiona el botón de juego en una máquina progresiva, un porcentaje de su apuesta se agrega instantáneamente al bote. Por esa razón, este tipo de juegos tiende a tener porcentajes de pago menores que los de las tragamonedas estándar.

Lo más importante a tener en cuenta a la hora de jugar en una tragamonedas progresiva es que siempre se debe jugar el número máximo de créditos. Todas las máquinas progresivas solo pagan el bote mayor si se juega la apuesta máxima.

El premio mayor de la tragamonedas progresiva “Megabucks” fue recientemente ganado en el “Bellagio Resort & Casino” de Las Vegas, donde el afortunado jugador recibió la extraordinaria suma de 12.262.968,60 dólares.