Un hombre de 36 años fue arrestado luego de que robara una tarjeta de crédito de los vestuarios de una piscina municipal, aprovechando que su dueño estaba nadando, para poder sacar 500 euros que luego jugaría en las máquinas tragamonedas.
El bolso del dueño de la tarjeta se encontraba colgado en una de las perchas del vestuario y además contenía documentación varia perteneciente al propietario incluidas varias tarjetas de crédito de diferentes entidades bancarias y 40 euros en dinero en efectivo. Este delincuente está acusado de un delito de robo y uso fraudulento de la tarjeta a pesar de un posible problema de adicción a los juegos de azar.
A la victima del robo, antes de que tuviera la posibilidad de anular las tarjetas, le fueron cargados a su cuenta de 500 euros que el ladrón habría utilizado para apostar en las tragamonedas. Una de las tarjetas fue utilizada de forma fraudulenta en un salón de juego de Churriana. Muchos son los casos de personas que roban dinero para asistir a salones de apuesta de casino. No hace mucho tiempo se escuchó del caso de una señora que se gastó el dinero de la herencia que su marido había dejado para ella y sus hijos en un salón de tragamonedas terminando todos en la corte tras la demanda por parte de los hijos hacia la madre.
El delincuente afirma que tiene un problema con el juego que ha tratado de controlar durante un buen tiempo pero sin resultados. Clama desesperadamente por ayuda y seguramente la obtenga luego de que la justicia dictamine que se le prohíba la entrada a este individuo en las salas de apuesta de la ciudad. Por otra parte el dueño de las tarjetas se encuentra muy sentido, no sólo por la mala situación que le tocó vivir, sino además por la condición del delincuente. A pesar de haber sido robado por éste, siente compasión por su adicción a las tragamonedas.















